En el actual panorama económico del Perú, donde se busca una reactivación que prioriza la eficiencia, la auditoría ha tomado un nuevo rumbo. Lejos de ser solo un mecanismo de verificación de estados financieros, se ha convertido en un aliado estratégico que asegura la viabilidad a largo plazo de las empresas. A través del concepto de Auditoría Sostenible, las principales organizaciones del país están comenzando a recibir garantías sobre la sostenibilidad de su rentabilidad, así como sobre su responsabilidad y eficiencia en el ámbito tecnológico.

La auditoría sostenible ahora se centra en medir el impacto de factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en el flujo de caja, lo que permite detectar ineficiencias que podrían comprometer la rentabilidad. Con un proceso auditado bajo criterios de sostenibilidad, las empresas pueden operar de manera más ágil y con menos riesgos, lo que se traduce en un entorno más competitivo.

A su vez, el mercado peruano se adapta a las tendencias internacionales, ya que la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) ha incrementado la exigencia en los reportes de sostenibilidad. Esto ha llevado a que los auditores asuman un rol fundamental como garantes de la confianza pública, no solo en términos financieros, sino también en aspectos socioambientales. Con la ayuda de tecnología avanzada e inteligencia artificial, la auditoría se transforma en un proceso más estratégico, permitiendo a las empresas auditar en tiempo real el 100% de sus operaciones, lo que elimina zonas ciegas y mejora su liquidez.