Kuwait, uno de los principales productores de petróleo dentro de la OPEC, ha iniciado un recorte en su producción de crudo y ha detenido la actividad en sus refinerías debido a la paralización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión bélica en la región, que ya afecta a varios de los grandes productores de energía del Golfo Pérsico y provoca turbulencias en los mercados internacionales de materias primas.
De acuerdo con informes, la Kuwait Petroleum Corp. comenzó a reducir su producción el pasado sábado, con una disminución inicial de 100.000 barriles diarios, y se anticipa que esta cifra podría aumentar significativamente en los próximos días, dependiendo de la situación en el estrecho y los niveles de almacenamiento. Además, la empresa estatal ha invocado la cláusula de fuerza mayor en sus contratos de venta de petróleo y productos refinados, alegando que se encuentra ante circunstancias que escapan a su control.
Kuwait ha señalado a Irán como el principal responsable de la crisis logística, mencionando que los recortes en producción son una respuesta a las agresiones de la República Islámica, que incluyen amenazas al libre tránsito marítimo. La región enfrenta una serie de desafíos, ya que otros países como Irak y Arabia Saudita también han comenzado a limitar su producción, lo que ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, alcanzando niveles no vistos en más de dos años. Las instalaciones de refinación de Kuwait, con una capacidad total de 1,4 millones de barriles diarios, se ven afectadas, y la falta de rutas de exportación seguras agrava aún más la situación.



