En un estadio de Turquía, cuando los jugadores del Eskisehirspor salen al campo, los acordes de 'España cañí' resuenan con fuerza. Este pasodoble, símbolo de la cultura del club, acompaña cada partido, ya sea en casa o de visita. Alican Döser, integrante de la directiva, destaca que esta tradición ha trascendido las décadas, convirtiéndose en un emblema de la afición del equipo, que actualmente compite en la cuarta división del fútbol turco pero que en su momento alcanzó grandes logros.
La historia del Eskisehirspor se remonta a 1965, en la ciudad universitaria de Eskisehir, donde la comunidad se unió en torno a un equipo que se atrevió a competir con los gigantes de Estambul: Galatasaray, Fenerbahçe y Besiktas. Durante los años 70, el club vivió su época dorada, siendo subcampeón de la Liga en tres ocasiones y logrando varios títulos en copas. La afición, que siempre fue parte integral del espectáculo, desarrolló una cultura vibrante, llena de ritmos y coreografías que marcaron un antes y un después en el ambiente de los estadios turcos.
Uno de los grandes impulsores de esta cultura fue 'Amigo Orhan', un aficionado icónico que dirigió las animaciones durante décadas. Su legado perdura, ya que su misión era unir a la comunidad de Eskisehir en torno al equipo y brindar alegría a los seguidores, independientemente del resultado del partido. 'Para la afición, la celebración y el ambiente festivo son más importantes que ganar o perder', solía decir Orhan. Hoy, el Eskisehirspor sigue siendo un referente de pasión y tradición en el fútbol turco, y 'España cañí' continúa siendo el himno que une a sus hinchas en cada encuentro.



