El líder norcoreano Kim Jong-un, acompañado de su hija adolescente, realizó una prueba de tiro con pistolas fabricadas en su país durante una visita a una planta de municiones en Pyongyang. Esta actividad se enmarca en el esfuerzo de Kim por modernizar las fuerzas armadas de Corea del Norte, luego de haber priorizado el desarrollo de armamento nuclear en los últimos años.

Imágenes publicadas por la agencia estatal de noticias de Corea del Norte (KCNA) muestran a Kim inspeccionando la fábrica de armas ligeras, donde también evaluó una nueva pistola que ha comenzado su producción. Tras probarla en un campo de tiro, el dictador elogió el arma, calificándola de "excelente". Aunque el informe no mencionó a su hija, Kim Ju-ae, las fotografías oficiales la muestran disparando al lado de altos mandos militares.

La creciente participación de Kim Ju-ae en eventos oficiales ha suscitado especulaciones entre analistas surcoreanos sobre una posible preparación para asumir un rol de liderazgo en el futuro, continuando así con la dinastía familiar. En un contexto de endurecimiento militar, Kim subrayó la importancia de la fábrica para equipar a las fuerzas de seguridad y llamó a mejorar la capacidad de producción. Esta visita se produjo tras una reciente prueba de misiles de crucero con capacidad nuclear, donde el líder instó a aumentar el potencial militar del país.