Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, se pronunció recientemente sobre la controversia que rodea a 28 de sus candidatos al Senado y la Cámara de Diputados, quienes cuentan con sentencias firmes por diversos delitos graves. Durante una conferencia de prensa, la ex candidata presidencial minimizó la gravedad de los antecedentes, asegurando que todos los postulantes ya han sido rehabilitados.

Fujimori afirmó que todos los miembros de su partido que se postulan para cargos públicos han sido validados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). "Están rehabilitados, y el JNE ha dado su aprobación para su inscripción", declaró, defendiendo así la legalidad de sus candidaturas.

La excongresista también se refirió a las omisiones de antecedentes penales en las hojas de vida presentadas al organismo electoral, señalando que la responsabilidad recae en el JNE. "No tengo conocimiento de todos los detalles, pero confío en que el JNE tomará las decisiones adecuadas si hay alguna irregularidad en las hojas de vida", agregó. A pesar de sus garantías, un reciente reportaje reveló antecedentes penales alarmantes de algunos de sus candidatos, incluyendo el caso de Américo Orozco, quien fue condenado por un ataque armado.

Fujimori concluyó enfatizando el compromiso de su partido con la ética, recordando que Fuerza Popular ha demostrado su voluntad de actuar ante comportamientos delictivos en sus filas. Sin embargo, la realidad de los antecedentes de sus candidatos plantea serias dudas sobre esa ética que intenta defender.