El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 13 de Madrid ha decidido suspender provisionalmente la sanción impuesta por el Ayuntamiento a un taxista de la capital, quien había sido condenado a no trabajar durante tres meses. Esta medida permite al conductor continuar operando con su licencia mientras se lleva a cabo el proceso judicial correspondiente.
El conflicto surgió a raíz de una multa que el taxista recibió por presuntamente recoger pasajeros en un lugar no autorizado cerca de la estación de Chamartín. La penalización incluía un pago de 903 euros y la suspensión de su permiso de transporte por tres meses. Sin embargo, el taxista argumenta que el servicio fue solicitado de manera telefónica, lo cual está permitido por la legislación vigente en el sector.
Defendido por el abogado Ignacio Palomar Ruiz, el transportista solicitó la suspensión de la sanción, subrayando los efectos económicos adversos que le acarrearía cumplir con la medida mientras se resolvía el litigio. La jueza Lucía Díaz García justificó su decisión en la necesidad de evitar un daño irreparable al trabajador, considerando que la urgencia pública era baja y que la espera para una resolución definitiva podría dejar sin sentido el proceso judicial. Palomar ha celebrado la resolución, destacando que brinda alivio al taxista en un momento complicado.



