En Miami, Estados Unidos, ha comenzado el juicio de cuatro individuos acusados de estar involucrados en el complot para asesinar al presidente de Haití, Jovenel Moïse. Este homicidio ocurrió en su residencia de Puerto Príncipe la mañana del 7 de julio de 2021, marcando un hito en la crisis política y de seguridad que enfrenta Haití desde entonces.
La acusación gira en torno a una supuesta conspiración internacional en la que se identificaron a once personas, entre ellas exmilitares colombianos reclutados por una empresa de seguridad con sede en el sur de Florida. Los exmilitares fueron contratados por la firma Counter Terrorist Unit Federal Academy, dirigida por Antonio Intriago y Arcangel Pretel Ortiz, quienes son acusados de financiar y ejecutar el operativo que resultó en el asesinato de Moïse, quien recibió múltiples disparos y falleció en el acto.
El juicio solo abarca a aquellos acusados con conexiones en el sur de Florida, lo que ha llevado a especialistas a señalar que hay aspectos esenciales del caso relacionados con Haití que permanecen sin aclarar. Mientras tanto, cinco acusados en EE.UU. ya han admitido su culpabilidad y recibido penas de cadena perpetua, mientras que otros enfrentan procesos judiciales separados. En Haití, la investigación se extiende a una lista más amplia de implicados, incluyendo funcionarios de alto rango y personal de seguridad presidencial.



