En la Audiencia Provincial de Oviedo, se lleva a cabo el juicio contra un matrimonio alemán que mantuvo a sus tres hijos recluidos en su hogar durante casi cuatro años. Los padres, que se encuentran en prisión desde abril, declararán este jueves a puerta cerrada. Tras su testimonio, se presentarán los alegatos finales de las partes involucradas, con la defensa solicitando su absolución y la Fiscalía, junto a la acusación particular, exigiendo penas que suman 25 años y cuatro meses de prisión por delitos de violencia psicológica, detención ilegal y abandono familiar.
La defensa sostiene que no se han cometido los delitos que se les imputan, argumentando que se trató de una “situación de aislamiento voluntario” por parte de unos padres que, aunque actuaron de forma inusual, no actuaron con intenciones criminales. El abogado de la madre, Javier Muñoz Pereira, defendió que los padres se dedicaron a cuidar de sus hijos de manera que consideraron correcta, aunque poco convencional.
Por su parte, la Fiscalía argumenta que el encierro de los niños, que ocurrió entre diciembre de 2021 y abril de 2025, fue resultado de un temor infundado a un posible contagio, lo que les impidió tener contacto con el exterior, no asistir a la escuela, ni recibir atención médica, viviendo en un entorno de extrema suciedad. Actualmente, los niños, que han sido acogidos por el Gobierno asturiano, muestran signos de mejoría y están en proceso de reintegración social, aunque aún requieren apoyo educativo, según los informes de forenses que los han evaluado.



