Jorge Vilda, actual seleccionador del equipo femenino de fútbol de Marruecos, afirmó que dejó atrás su etapa al frente de España, con la que ganó el Mundial de 2023. El entrenador sostuvo que no se arrepiente de su actuación durante un período atravesado por la crisis en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y señaló que la situación que vivió después del título ya quedó atrás.

"No me arrepiento de nada. No creo que haya hecho nada de mala fe ni he faltado al respeto a nadie. Si he cometido errores no ha sido con mala intención. La herida está ahí, pero ya está cicatrizada", expresó Vilda en declaraciones difundidas durante una entrevista.

El técnico reconoció que su salida de la Federación Española no fue sencilla, aunque valoró haber recibido una propuesta para asumir un nuevo proyecto apenas tres semanas después de dejar el cargo. "Me vino bien que a las tres semanas de dejar la Federación me llamasen de un proyecto nuevo. Fue algo que me ayudó mucho porque, por supuesto, no fue fácil", explicó.

Vilda también describió como especialmente exigente el proceso que culminó con la consagración mundialista. Según afirmó, el trabajo implicó una dedicación permanente y tuvo impacto en su vida familiar. "Fue muy duro, toda la gestión y el conflicto de llevar a un equipo a ser campeón del mundo fue un esfuerzo muy grande, nos dejamos la vida, fue muy complicado", sostuvo.

El período posterior al campeonato estuvo marcado por la crisis institucional de la RFEF, que involucró a Vilda y al entonces presidente de la entidad, Luis Rubiales. El entrenador consideró que el escenario que se desencadenó tras la conquista del Mundial era algo que nunca había imaginado.