Las autoridades rusas informaron la muerte de al menos 13 personas y decenas de heridos tras un ataque con drones atribuido a las fuerzas ucranianas contra la ciudad de Nizhnekamsk, en la provincia de Tartaristán. El hecho fue considerado uno de los ataques más mortíferos de los últimos tiempos contra territorio ruso. En el título de la información se consignaron 75 heridos, mientras que el Gobierno regional confirmó 12 fallecidos y 39 personas heridas.

Según las autoridades, los drones tuvieron como objetivo instalaciones industriales y civiles. Nizhnekamsk alberga una de las mayores refinerías de petróleo y productos petroquímicos de Europa y está ubicada a unos mil kilómetros de la frontera con Ucrania. En la ciudad funcionan dos empresas dedicadas al procesamiento de petróleo y condensado de gas, que ya habían sido blanco de ataques durante la guerra.

El gobernador de Tartaristán, Rustam Minnijanov, decretó un día de luto por las víctimas de la ofensiva. El ataque se inscribe, de acuerdo con la información difundida por las autoridades, en la estrategia ucraniana de realizar operaciones de largo alcance contra instalaciones energéticas y refinerías.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó el ataque contra instalaciones de Nizhnekamsk pertenecientes a la empresa estatal petrolera y gasífera Tatneft, además de otras acciones en puntos de interés ubicados en distintas regiones. La información disponible no detalla el alcance de los daños en los establecimientos afectados.