El Gobierno japonés anunció que no tiene planes de desplegar buques de guerra en el estrecho de Ormuz, a pesar de la solicitud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien instó a diversas naciones a enviar embarcaciones para resguardar a los petroleros que navegan por esta importante ruta marítima, en respuesta al bloqueo de Irán.
Durante una sesión en el Parlamento, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, confirmó que no se están evaluando operaciones de seguridad marítima en la región. "Dada la situación actual con Irán, no estamos considerando realizar una operación de seguridad marítima en este momento", indicó Koizumi, subrayando la postura del Ejecutivo japonés.
La primera ministra, Sanae Takaichi, también se pronunció sobre el tema y manifestó que llevar a cabo una misión naval en esa área podría enfrentar complicaciones legales. Takaichi resaltó que Japón, con su constitución pacifista de 1947, tiene restricciones significativas sobre el uso de fuerzas militares en el extranjero, lo que complica cualquier decisión al respecto. Además, el Partido Liberal Democrático, en el que milita, expresó preocupaciones sobre la viabilidad de enviar buques a la zona, considerando que el umbral para autorizar tal acción es considerablemente alto.



