Luciano Marín Arango, conocido como Iván Márquez, ha sido condenado a 37 años de prisión por su responsabilidad en el asesinato de cuatro militares durante un enfrentamiento en Antioquia, Colombia, ocurrido el 2 de julio de 1997. Este fallo representa un hito en la lucha judicial contra los líderes de los crímenes cometidos durante el prolongado conflicto armado en el país sudamericano.

La acusación sostiene que Márquez, quien en ese momento era miembro del Secretariado y líder del bloque nororiental de las Farc, dio la orden directa para llevar a cabo los asesinatos. Las víctimas eran parte de la Brigada XVII del Ejército Nacional y resultaron heridas tras combates con varios frentes de las antiguas Farc. Entre los fallecidos se encontraban el capitán Carlos Enrique Vidal Aponte y los soldados William Amado Suárez e Iván Ramírez Muñoz, así como el enfermero de combate Fabio Pineda Serna.

Además de los asesinatos, la Fiscalía General de la Nación documentó que, tras el ataque inicial, un grupo armado irrumpió en el lugar donde los militares heridos estaban recibiendo atención médica. Allí, capturaron a cinco soldados, quienes fueron presentados a otros jefes de la estructura armada y posteriormente asesinados bajo las órdenes de Márquez. Aunque la condena se basa en eventos que sucedieron hace más de dos décadas, la figura de Iván Márquez continúa activa en la violencia actual, ya que se le vincula con la organización armada denominada Segunda Marquetalia, y se presume que se encuentra en Venezuela.