Las autoridades colombianas llevaron a cabo la extradición de Emanuele Gregorini, conocido como Dollarino, entregándolo a Italia en un operativo conjunto con la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional. Este procedimiento se realizó desde el Aeropuerto El Dorado en Bogotá, cumpliendo con una solicitud del Tribunal de Milán.
La extradición se fundamenta en múltiples cargos relacionados con asociación mafiosa, narcotráfico y crimen organizado transnacional. La Corte Suprema de Justicia de Colombia aprobó el proceso tras verificar que no existían obstáculos legales que impidieran la entrega del fugitivo, quien había sido capturado en Cartagena el 18 de marzo de 2025 gracias a un exhaustivo trabajo de investigación que incluyó la comparación de datos biométricos y la vigilancia con cámaras de seguridad.
Gregorini, líder del sistema mafioso Lombardo, tenía como objetivo establecer conexiones con organizaciones criminales en América Latina para facilitar el tráfico de cocaína hacia Europa. Se le acusó de mantener relaciones con el clan Moccia de Afragola, conocido por actividades ilícitas, y estaba en la lista de los fugitivos más buscados por Interpol. Las autoridades colombianas revelaron que empleaba tecnología avanzada para eludir los controles en los puertos, utilizando impresión 3D para clonar precintos de seguridad y optimizando sus operaciones logísticas para minimizar los riesgos de detección.



