Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), alertó este jueves sobre la creciente intensidad del enfrentamiento con Hezbollah, calificándolo como una "guerra en un frente principal". Esta declaración se produjo tras el mayor ataque del grupo chií contra Israel desde el inicio de la actual crisis, que incluyó el lanzamiento de 200 cohetes y 20 drones.

Durante una visita al Mando Norte del Ejército israelí, Zamir admitió que las FDI no informaron a la población sobre el ataque nocturno, lo que generó confusión entre los ciudadanos. Reconoció que, como líder militar, asume la responsabilidad por la falta de aviso, considerando que hubo un error en la gestión de la situación.

En un tono más amenazante, el ministro de Defensa, Israel Katz, señaló que Israel podría tomar medidas militares para ocupar territorio libanés si los ataques contra el norte del país no cesan. Esta advertencia se basa en la percepción de que el gobierno de Beirut no controla su territorio. En relación con las operaciones de Hezbollah, las FDI confirmaron la eliminación de tres miembros de la Guardia Revolucionaria iraní vinculados a la cúpula del grupo, incluyendo a Ali Muslim Tabaja, considerado una figura clave en la organización.

La ofensiva aérea israelí se intensificó en Beirut, donde un reciente bombardeo dejó un saldo de doce muertos y 28 heridos, marcando uno de los ataques más mortales en la capital desde el inicio de las hostilidades. Desde el 2 de marzo, el conflicto ha dejado más de 630 muertos y cerca de 800.000 desplazados, mientras la situación política en Líbano complica aún más el panorama, con un gobierno que se encuentra en una encrucijada frente al poder de Hezbollah.