El ejército israelí ha aumentado su ofensiva militar sobre el territorio libanés, enfocándose en bombardeos en los suburbios del sur de Beirut y en varias localidades del sur del país. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han comunicado la ejecución de "ataques a gran escala" contra posiciones de Hezbollah, en respuesta al lanzamiento de cohetes y drones desde Líbano que impactaron en el norte de Israel.
Durante las primeras horas de la mañana, la portavoz de las FDI para medios árabes, Ella Waweya, instó a la evacuación de 53 pueblos y ciudades en el sur del Líbano. A través de un mensaje en la plataforma X, advirtió a los residentes que debían alejarse al menos 1.000 metros de las áreas pobladas para garantizar su seguridad ante la posibilidad de nuevas operaciones militares. Waweya enfatizó que las acciones de Hezbollah han obligado a las FDI a reaccionar y que toda persona cercana a instalaciones o armamento del grupo terrorista corre un grave riesgo.
Los ataques aéreos israelíes se produjeron como respuesta a un ataque de Hezbollah que utilizó misiles de precisión y drones contra la ciudad de Haifa y otras zonas del norte de Israel, en un acto que el grupo justificó como represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Khamenei. Las alarmas antiaéreas sonaron en diversas localidades del norte israelí; aunque las defensas aéreas lograron interceptar varios proyectiles, algunos impactaron en áreas deshabitadas sin causar víctimas ni daños significativos. La escalada de la violencia ha generado un éxodo masivo en el sur del Líbano, con autoridades locales comparando la situación actual con la crisis de desplazados que se vivió durante el inicio de la guerra con Israel en septiembre de 2024.



