La situación en Oriente Medio se ha tornado compleja para Juan Carlos I, quien reside en Abu Dabi desde su salida de España en 2020. A pesar de encontrarse en una región afectada por el reciente conflicto, su círculo cercano asegura que se mantiene tranquilo y en un entorno seguro. Sin embargo, reconocen que la situación es incierta y sujeta a cambios constantes.

En los últimos días, la escalada de hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán ha impactado diversas áreas del Golfo Pérsico, incluyendo los Emiratos Árabes Unidos, lo que ha llevado a un incremento en las medidas de seguridad. Esta realidad afecta especialmente a los ciudadanos españoles presentes en la región, como es el caso del exmonarca.

Fuentes allegadas afirman que, a pesar de la inestabilidad, Juan Carlos I mantiene una actitud serena. Sin embargo, reconocen que su situación se ha visto limitada por el cierre del espacio aéreo, lo que dificulta cualquier posible desplazamiento. Además, ha cambiado su residencia temporal, trasladándose de su hogar habitual a un hotel en la capital emiratí, lo cual se considera más seguro ante las circunstancias actuales. Este cambio también coincide con un renovado interés mediático en su figura, impulsado por la reciente desclasificación de documentos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23-F, que ha reavivado el debate sobre su legado y posible regreso a España.