Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo esta mañana una nueva serie de bombardeos en la zona de Dahiyeh, en Beirut, enfocándose en cuarteles y depósitos de armas del grupo terrorista Hezbollah. En un comunicado, las FDI también informaron que el día anterior habían atacado la sede de la organización en la región de Tiro, ubicada al sur de Líbano.
Antes de realizar los ataques, el ejército israelí implementó medidas para minimizar el impacto en la población civil, incluyendo alertas anticipadas y el uso de armamento de precisión. Además, las FDI reafirmaron su compromiso de actuar con firmeza contra Hezbollah, a quien consideran respaldado por el régimen iraní, y aseguraron que protegerán a la ciudadanía israelí de cualquier amenaza.
Por otro lado, Hezbollah anunció que sus combatientes habían atacado a fuerzas israelíes en las cercanías de las ciudades fronterizas de Khiam y Odaisseh, lanzando cohetes hacia territorio israelí, incluyendo un sitio de defensa contra misiles cerca de Haifa. En respuesta a estos enfrentamientos, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán llevó a cabo una ofensiva con misiles contra varias ciudades israelíes, describiéndola como la más intensa desde el inicio del conflicto. Las FDI activaron sus sistemas de defensa aérea para interceptar los proyectiles lanzados desde Irán, y aunque se escucharon explosiones en Jerusalén, no se reportaron víctimas entre la población civil.



