La aviación de Israel ha llevado a cabo una serie de bombardeos en Teherán, apuntando a la sede del Comando de Emergencias de la Dirección de Inteligencia de la base Jatam al Anbiya. Según el portavoz militar, Effie Defrin, el ataque se realizó durante la noche del jueves con el objetivo de eliminar a altos mandos de las fuerzas armadas iraníes presentes en la instalación. A través de sus canales oficiales, el Ejército israelí confirmó la operación y destacó la importancia de este comando en la recopilación de información para el régimen iraní.
Defrin mencionó que se estaba en proceso de evaluación de los resultados del ataque, que también incluyó el bombardeo de una base clave de sistemas de defensa iraní, así como depósitos de misiles y centros de mando. Las operaciones se llevaron a cabo con precisión y estuvieron dirigidas a milicianos de la fuerza paramilitar Basij, quienes fueron atacados mientras operaban en nuevos puestos de control establecidos en Teherán. El comunicado del Ejército subrayó que la selección de blancos fue el resultado de un reconocimiento previo, lo que permitió identificar a los milicianos en los cruces de carreteras.
La intensificación de la violencia entre Israel e Irán desde el 28 de febrero ha resultado en un alto número de víctimas, con más de mil personas fallecidas en Irán a causa de los ataques israelíes, aunque el gobierno iraní no ha actualizado las cifras recientemente. Por su parte, los ataques de represalia de Irán contra Israel han dejado un saldo de doce muertos. En esta nueva fase de ofensivas, Israel ha concentrado sus esfuerzos en desmantelar puestos de control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, utilizando información de informantes sobre su ubicación, lo que indica una estrategia militar más focalizada en debilitar a las fuerzas de élite iraníes.



