El ejército israelí ha confirmado la muerte de Hasán Salamé, un alto mando de Hezbollah, tras un ataque aéreo realizado en la localidad de Juaya, en el sur del Líbano, durante la noche del pasado domingo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que esta operación estuvo dirigida específicamente contra Salamé, a quien consideran comandante de la unidad Nasser, una de las divisiones más significativas de Hezbollah en esa región. Este líder es conocido por su amplia trayectoria y su involucramiento en actividades militares en el sector de Al Jiam, en la gobernación de Nabatiyé.
Además, la actividad militar se extendió a la capital del Líbano, donde la Fuerza Aérea israelí llevó a cabo ataques contra instalaciones de Hezbollah en los suburbios del sur de Beirut, un área considerada un bastión de la organización respaldada por Irán. Testigos reportaron explosiones y columnas de humo, mientras que las autoridades israelíes indicaron que se ordenó la evacuación de los residentes antes de los bombardeos. En respuesta, Hezbollah aseguró haber enfrentado a fuerzas israelíes que habían aterrizado en helicóptero en el este del Líbano, cerca de la frontera con Siria, reafirmando su lealtad hacia el liderazgo iraní tras la muerte de su exlíder supremo, Alí Khameneí.



