Irán negó que haya alcanzado un acuerdo con Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz, luego de que Donald Trump anunciara que había decidido suspender las últimas operaciones contra el país a pedido de Teherán y ante una posible reapertura del estratégico paso marítimo.
Responsables políticos y militares iraníes desmintieron durante las últimas horas el mensaje difundido por el presidente estadounidense. Fuentes del equipo negociador iraní calificaron la versión de Trump como “simplemente falsa”, mientras que funcionarios militares, que no fueron identificados, sostuvieron que el estrecho continuará cerrado mientras persistan los “actos hostiles y maliciosos” de Estados Unidos.
La posición iraní también fue ratificada por responsables vinculados a la Guardia Revolucionaria. Según esas declaraciones, no se produjo ningún entendimiento que modifique la situación en Ormuz ni existe un compromiso para restablecer el tránsito por la vía marítima.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, le comunicó el sábado por la noche a su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, que la situación en el estrecho no había cambiado y que Irán estaba preparado para responder ante cualquier ataque estadounidense. La conversación fue posteriormente reproducida por el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, durante la llamada telefónica que mantuvo este domingo con Trump.
El estrecho de Ormuz permanece así en el centro de la disputa entre Washington y Teherán. Mientras el gobierno estadounidense presentó la suspensión de sus operaciones como un paso vinculado a una eventual reapertura, las autoridades iraníes rechazaron que exista un acuerdo y advirtieron que responderán a nuevas acciones norteamericanas.



