El Ejército de Líbano modificó su versión sobre el incidente ocurrido esta mañana en Kfarkela, en la gobernación de Nabatiyé, que dejó al menos cinco militares heridos. En un primer momento, había definido el episodio como un «ataque hostil israelí», pero luego señaló que los efectivos resultaron afectados por la explosión de «un artefacto explosivo sospechoso».
Según la nueva explicación oficial, los militares se encontraban en la localidad para escoltar un vehículo del Ejército junto con residentes de la zona. La institución no difundió más detalles sobre las circunstancias de la detonación ni precisó quién habría colocado el artefacto.
El episodio se produjo en uno de los principales escenarios de la invasión israelí en el sur de Líbano y suma tensión a la continuidad de las operaciones de Israel pese al reciente acuerdo alcanzado con Beirut.
Esta semana, el comandante del Ejército libanés, Rodolphe Haykal, había denunciado que las constantes agresiones israelíes y las violaciones del acuerdo obstaculizan el despliegue de las fuerzas de su país en el sur. Se trata de las denominadas «zonas piloto», donde, según lo previsto, los militares libaneses deben asumir el control que actualmente mantienen las tropas israelíes.



