El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, declaró el martes que su país persistirá en sus ataques "el tiempo que sea necesario", en un contexto de creciente tensión militar en Medio Oriente. Esta afirmación surge tras los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que el conflicto se resolvería "muy pronto". Araqchi, en una entrevista con PBS News, también descartó la posibilidad de reanudar negociaciones con Washington, acusando a ambas naciones de agredir infraestructuras civiles en Irán.

Durante la entrevista, Araqchi enfatizó la disposición de Irán para continuar con sus ofensivas misilísticas. "Estamos listos para seguir atacando mientras sea necesario", afirmó, dejando en claro que las conversaciones con Estados Unidos para poner fin a la hostilidad "ya no forman parte de nuestra agenda". El ministro expresó su desconfianza hacia el diálogo con Washington, recordando experiencias pasadas que dejaron una sensación amarga en Teherán.

Araqchi también hizo mención de las repercusiones de los ataques militares en las instalaciones energéticas del país, advirtiendo sobre su efecto en el mercado petrolero global. Según sus declaraciones, los ataques a la infraestructura petrolera son una "maniobra muy peligrosa" que podría llevar a un incremento en los precios del crudo. Subrayó que el aumento de los precios del petróleo no es resultado de decisiones de Irán, sino de la agresión que sufre el país, que ha ralentizado su producción y transporte.

Finalmente, Araqchi defendió los ataques de represalia de Irán como un ejercicio de legítima defensa, considerando la situación actual como una "guerra impuesta" y un "acto de agresión ilegal". Además, advirtió a los países de la región sobre las posibles consecuencias de continuar con estas hostilidades.