La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció este martes tres nuevos ataques contra activos militares de Estados Unidos en Bahréin y Kuwait. Según el comunicado, las operaciones estuvieron dirigidas especialmente contra sistemas de defensa aérea y radares estadounidenses y buscaron generar una “noche negra” para las fuerzas norteamericanas desplegadas en la región.
El órgano militar informó que uno de los ataques tuvo como blanco Bahréin y los otros dos, Kuwait. La Guardia Revolucionaria justificó las acciones como una represalia contra el Ejército estadounidense, al que acusó de “perturbar la seguridad del estrecho de Ormuz y violar partes” de Irán.
En Bahréin, el cuerpo iraní aseguró haber destruido por completo un sistema de defensa y un radar estadounidenses ubicados en Al Muharraq. También afirmó que atacó de manera simultánea, con misiles y drones, un sistema de defensa aérea Patriot instalado en Al Rifa, que —según su versión— quedó destruido. “Con el fin de allanar el camino para futuras operaciones a gran escala y eliminar los obstáculos para alcanzar objetivos con precisión”, sostuvo la Guardia Revolucionaria en un comunicado.
Además, el órgano castrense afirmó haber eliminado mediante misiles y drones “un emplazamiento de radar de largo alcance, un centro de comunicaciones y sistemas de recepción satelital, así como un radar de defensa antimisiles”. El anuncio fue difundido por Tasnim, agencia iraní vinculada a la propia Guardia Revolucionaria, sin que el material informado aporte detalles adicionales sobre esos objetivos.



