La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero provocó un aumento del 47% en el precio de los materiales bituminosos y la energía durante los primeros cinco meses de 2026. Ambos componentes tienen un peso relevante en la estructura de costos de las obras de construcción, según el último informe de los servicios de estudios de la Asociación Nacional de Constructores Independientes (ANCI).
El incremento registrado entre enero y mayo de este año se acerca al encarecimiento acumulado durante los dos años de escalada inflacionista comprendidos entre enero de 2021 y diciembre de 2023, período marcado por la pandemia y la guerra entre Rusia y Ucrania.
El impacto también se trasladó a distintos tipos de infraestructura. En ese período, las obras de carreteras aumentaron sus costos un 15%, mientras que la rehabilitación de firmes llegó a encarecerse hasta un 30% en comparación con el año anterior. En tanto, las obras de rellenos portuarios y muelles subieron un 17%; las pistas de vuelo en aeropuertos, un 16%; y el montaje de vías ferroviarias, un 11%.
El resto de los materiales también sufrió la presión de los costos de producción y transporte. De acuerdo con los índices del Instituto Valenciano de la Edificación, el aluminio registró una suba del 14%, mientras que el acero corrugado aumentó un 21%, según el índice de la Cámara de Comercio de España.
ANCI advirtió además que algunas obras en ejecución, adjudicadas antes de 2021, acumulan sobrecostos de entre el 27% y el 55% respecto del precio original de adjudicación. El material disponible no precisa el alcance de la compensación máxima prevista en el mecanismo de revisión mencionado en el informe.



