Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron el lanzamiento de la séptima y octava oleada de ataques en el marco de la Operación Promesa Honesta 4, un día después de la muerte del ayatolá Ali Khamenei en bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel sobre Teherán. A través de un comunicado difundido por medios locales, el cuerpo de élite iraní indicó que estas ofensivas se llevan a cabo contra el "enemigo", aunque no se especificaron los objetivos alcanzados.

El clima de tensión se ha intensificado tras la muerte de Khamenei, con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declarando que la venganza es un "deber y derecho legítimo" de la república islámica. Por su parte, Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, prometió una respuesta de magnitud "jamás conocida" hacia Estados Unidos y Tel Aviv, utilizando un estilo que recuerda al presidente estadounidense Donald Trump.

En medio de esta escalada, el ejército israelí reportó la eliminación de 40 altos mandos iraníes en los ataques del sábado. Las autoridades iraníes confirmaron que entre los fallecidos se encontraban figuras clave como el jefe de los Guardianes de la Revolución, Mohammad Pakpour, y el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh. Además, la Media Luna Roja iraní reportó más de 200 muertos y numerosos heridos tras los ataques, lo que ha llevado al país a declarar 40 días de luto nacional. Con la muerte de Khamenei, Irán queda bajo un triunvirato de transición hasta que se designe un nuevo líder supremo.