El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, anunció que países como China, Rusia y Francia han establecido comunicación con Teherán para abordar la posibilidad de un alto el fuego en el actual conflicto.
En declaraciones recientes, Gharibabadi especificó que la principal exigencia de Irán para considerar un alto el fuego es que no se repita la agresión. "Nuestra postura es clara: no hemos sido nosotros quienes iniciamos la guerra", enfatizó, defendiendo las acciones de su país como medidas de defensa ante las agresiones externas.
Estas afirmaciones surgen luego de que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchí, desestimara en una entrevista las solicitudes de un cese inmediato de hostilidades. En un contexto internacional tenso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció declaraciones contradictorias respecto al conflicto, afirmando que estaba "casi terminado" y luego dejando abierta la incertidumbre sobre su evolución. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que sus capacidades militares han aumentado desde el inicio del conflicto y que están preparados para intensificar la situación si es necesario.



