La Armada de Sri Lanka ha reportado la recuperación de más de 80 cuerpos en aguas internacionales al sur de la isla, tras el hundimiento de la fragata iraní "Dena", que transportaba aproximadamente 130 marineros. Este incidente ocurrió después de que un torpedo lanzado por un submarino estadounidense impactara la embarcación a unos 74 kilómetros de la costa esrilanquesa, provocando una emergencia marítima que dejó un saldo de víctimas fatales y heridos.

Abbas Araqchi, el ministro de Exteriores de Irán, indicó que la fragata se encontraba en aguas internacionales, tras haber sido invitada por la Armada de India. Araqchi acusó a Estados Unidos de ser responsable del ataque y lo calificó como una "atrocidad" cometida a más de 3.200 kilómetros de Irán. En sus declaraciones, el funcionario advirtió que "Estados Unidos lamentará amargamente el precedente que ha sentado".

El Pentágono ha confirmado que el torpedo que hundió la fragata fue lanzado por un submarino estadounidense. Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE.UU., señaló que este suceso marca el primer hundimiento de un barco enemigo por un torpedo desde la Segunda Guerra Mundial. A pesar de justificar la acción por "amenazas inminentes", el gobierno estadounidense no ha brindado detalles sobre dicha amenaza. Este ataque ha generado reacciones y solicitudes de aclaración por parte de varios países de la región hacia ambas naciones involucradas.