El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó este domingo que las conversaciones bilaterales con Omán para definir el futuro del estrecho de Ormuz llegaron a su “fase final”. El funcionario sostuvo además que Estados Unidos no participa de las negociaciones, cuyo objetivo es establecer una ruta segura para los barcos y un mecanismo de comunicación con el gobierno omaní.

Según la posición expresada por Teherán, el eventual acuerdo no implica una reapertura del estrecho ni modifica las restricciones vigentes. Irán también advirtió que Omán no tendrá capacidad para imponerlas o levantarlas de manera unilateral. Las conversaciones entre ambos países se desarrollan desde hace semanas y están centradas en las condiciones para el tránsito marítimo.

Araqchi sostiene que Irán mantiene actualmente un control absoluto sobre Ormuz, una situación con fuerte impacto en el mercado internacional del petróleo y que representa una de sus principales cartas estratégicas en el conflicto con Estados Unidos. Washington, de acuerdo con la descripción iraní, solo logró establecer hasta ahora un bloqueo perimetral.

En paralelo, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, afirmó que “el estrecho de Ormuz no volverá a su estado anterior bajo ninguna circunstancia”, en alusión al régimen de libre navegación existente antes del inicio de la guerra. Sin embargo, aclaró que Irán continúa impulsando la vía diplomática.