Tapachula, México, 2 de agosto. Alrededor de 40 migrantes cubanos alojados en la estación migratoria Siglo XXI, en el estado mexicano de Chiapas, protagonizaron un motín luego de conocer que serían deportados. El grupo había sido trasladado desde el centro del país y permanecía bajo custodia de las autoridades mexicanas.

Los migrantes no habían podido acreditar su permanencia legal en México. Durante el incidente, se presume que prendieron fuego a varias colchonetas dentro de las instalaciones. Ante la situación, las autoridades solicitaron la intervención de fuerzas federales, que desplegaron un operativo preventivo en el perímetro de la estación y también ingresaron al edificio para controlar a las personas alojadas.

Policías municipales, estatales y federales participaron del procedimiento y restablecieron el orden. Los migrantes continuaron bajo resguardo del personal del Instituto Nacional de Migración (INM). Hasta la noche del sábado, las autoridades federales no habían informado si había personas heridas ni precisado qué ocurriría con el proceso de deportación tras los hechos.

El episodio fue señalado como el primer motín o incidente de estas características registrado durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La migración masiva permanece varada en la frontera sur de México en el marco de las políticas de Estados Unidos y de las solicitudes de asilo.