El gobierno iraní emitió un fuerte aviso a los estudiantes que han participado en manifestaciones antigubernamentales, en medio de un clima de creciente tensión por las protestas masivas que han sacudido al país en los últimos días. La presión sobre los líderes del régimen ha aumentado, especialmente tras las amenazas de intervención militar de Estados Unidos relacionadas con el programa nuclear de Irán.
Durante el reciente inicio del nuevo semestre académico, los estudiantes se movilizaron en varias universidades, recordando las consignas de las protestas nacionales que estallaron a finales del año pasado y que fueron severamente reprimidas. En un video verificado, se pudo observar a dos grupos en un salón de una universidad de Teherán, uno de ellos exhibiendo banderas nacionales mientras el otro coreaba lemas en contra del gobierno, lo que derivó en enfrentamientos.
La portavoz del régimen, Fatemeh Mohajerani, comentó sobre la situación, afirmando que, aunque los estudiantes tienen el derecho a manifestarse, deben ser conscientes de las “líneas rojas” que no deben cruzar, haciendo especial hincapié en la protección de la bandera nacional. A pesar del contexto de descontento social, los funcionarios del gobierno han intentado equilibrar el reconocimiento de las preocupaciones económicas de los ciudadanos con la descalificación de las protestas como actos de desobediencia.
Desde el comienzo de las primeras manifestaciones, más de 7,000 muertes han sido reportadas por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, aunque el gobierno admite menos de 3,000, sugiriendo que la violencia es consecuencia de acciones terroristas impulsadas desde el extranjero. Las protestas han dejado claro el descontento en la sociedad iraní, donde la represión y los arrestos de miles de personas siguen siendo una constante.



