Las fuerzas de seguridad en Colombia han comenzado a investigar un nuevo grupo delictivo conocido como las disidencias del Tren de Aragua. Esta organización, compuesta por hombres armados, se encuentra en conflicto con antiguos aliados de su misma estructura. La atención hacia este caso se intensificó después de la detención de alias Cucaracho, quien era considerado el segundo al mando de alias Niño Guerrero, líder de esta red criminal transnacional.
Según informes de medios colombianos, se ha descubierto que estas células, denominadas “antitren”, están operando en diversas regiones del país y están implicadas en homicidios y en la lucha por el control de recursos ilícitos. Las autoridades están investigando si esta situación se debe a una fractura interna similar a la que se ha observado en otros grupos armados, donde antiguos integrantes se enfrentan por el control del poder y del territorio.
El coronel Édgar Andrés Correa, director del Gaula de la Policía, comentó que las pesquisas han revelado la proliferación de estas células en varias áreas urbanas. "Están cometiendo asesinatos de ciudadanos venezolanos en diferentes partes del país y en otras naciones de Latinoamérica y Estados Unidos", sostuvo el oficial. La detención de alias Cucaracho en Santa Marta, donde se ocultaba bajo la apariencia de ganadero, ha generado nuevas líneas de investigación, ya que durante su arresto hizo comentarios que aludían al denominado anti-Tren, sugiriendo la existencia de facciones rivales dentro de la misma organización criminal.



