Una investigación militar preliminar ha establecido que Estados Unidos es el responsable de un ataque con misiles Tomahawk contra una escuela primaria en Irán, ocurrido el 28 de febrero. Este trágico episodio, que tuvo lugar en la institución educativa Shajarah Tayyebeh, fue resultado de un error en la identificación del objetivo, según fuentes cercanas al caso.
El ataque se dirigió a una base militar iraní que se encontraba adyacente a la escuela, pero las coordenadas utilizadas por el ejército estadounidense provenían de información obsoleta proporcionada por la Agencia de Inteligencia de la Defensa. A pesar de la gravedad de las conclusiones preliminares, los funcionarios subrayaron que aún quedan interrogantes sin resolver, especialmente en torno a por qué no se verificó esta información antes de llevar a cabo el ataque.
Las consecuencias de este bombardeo son devastadoras, con un saldo de al menos 175 víctimas, la mayoría de ellas niñas. Este hecho podría ser recordado como uno de los errores militares más críticos de los últimos tiempos. La situación se complica aún más con los intentos del expresidente Donald Trump de eludir la responsabilidad, lo que ha generado malestar entre quienes participan en la investigación. La Casa Blanca, a través de su secretaria de prensa, ha reconocido que el proceso sigue en curso, mientras que el presidente se ha mostrado ajeno al tema durante sus apariciones públicas.



