El Ministerio del Interior informó este sábado que los controles fronterizos en las conexiones aéreas entre Italia y España se realizan “a puerta de avión”, a la salida de la pasarela de acceso a la aeronave. El procedimiento no implica desviar el flujo de pasajeros hacia una zona exterior de control fronterizo.
La cantidad de policías de frontera asignados se determina según el número de pasajeros de cada vuelo. Los agentes llevan adelante controles aleatorios y no sistemáticos sobre los viajeros que sean ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea, con el objetivo de comprobar el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código de Fronteras Schengen.
El Ministerio señaló que se busca garantizar “la mayor colaboración con los pasajeros y miembros de la compañía”. De esta manera, los ciudadanos de los Estados miembros quedan exceptuados de la inspección y se agiliza la salida de los pasajeros de la aeronave.
Cuando existen dudas sobre el cumplimiento de los requisitos y resulta necesario realizar una revisión más exhaustiva, el pasajero es acompañado hasta el puesto fronterizo. Allí, “de manera discreta”, se llevan a cabo las verificaciones correspondientes y, si corresponde, se tramita la denegación de entrada o el procedimiento que resulte necesario.
Según la cartera, todas estas actuaciones se desarrollan con respeto por las garantías y los derechos previstos en la normativa de extranjería.



