España amplió este sábado los controles fronterizos para los viajeros procedentes de Italia a los aeropuertos de Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia. Las medidas ya regían desde las 00.00 en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, según informó el Ministerio del Interior.

En las próximas horas, el restablecimiento de los controles también alcanzará a los aeropuertos de las Islas Baleares y Canarias. Entre los principales puntos de origen de los vuelos sometidos a estas verificaciones figuran Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; y los aeropuertos de Nápoles, Venecia y Florencia. El listado se ampliará durante los próximos días.

En los puertos españoles, para este sábado solo estaba prevista la llegada de un crucero procedente de Italia a la Terminal de Cruceros del Puerto de Barcelona, programada para esta noche. La embarcación también quedará sujeta a los controles aleatorios dispuestos.

El operativo está a cargo de un centenar de efectivos de la Policía Nacional destinados en puestos fronterizos, que cumplen estas tareas junto con otras funciones propias de su especialidad. En el transporte aéreo, cada avión es controlado por entre dos y cuatro agentes, de acuerdo con la cantidad de pasajeros. Los policías verifican la documentación de entre el 5% y el 10% de los viajeros: el promedio es de 15 personas en vuelos operados con aeronaves medianas y de 25 en los aviones de mayor tamaño.