La tarde del pasado 30 de junio, una intensa granizada afectó la colonia Tlalpexco, ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero (GAM), al norte de la Ciudad de México. Este fenómeno meteorológico dejó las calles cubiertas de una gruesa capa de hielo, además de causar daños significativos a vehículos y provocar el colapso de la techumbre de la cancha de baloncesto del centro comunitario Pilares de Tlalpexco. Afortunadamente, no se reportaron heridos, aunque los efectos de la tormenta fueron notables en la infraestructura local.

La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México detalló que la estructura dañada tenía dimensiones de 15 por 25 metros. Ante la gravedad de la situación, se desplegaron equipos de emergencia en las calles Fresnos y Cerrada de Sauces, donde se concentraron los mayores daños. Las autoridades trabajaron rápidamente para evaluar la situación y asegurar que no hubiera personas en riesgo en la zona afectada.

El impacto de la granizada no se limitó al colapso de la techumbre, ya que también se registraron problemas con el alumbrado público en el área. Esto generó una preocupación adicional en la comunidad, que ahora enfrenta no solo la recuperación de los daños materiales, sino también la falta de iluminación en un momento crítico. La SGIRPC estableció un cordón de seguridad alrededor del centro comunitario Pilares de Tlalpexco y suspendió todas las actividades hasta nuevo aviso.

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) previó lluvias intensas para esa jornada, con acumulaciones que podrían variar entre 25 y 50 milímetros en un lapso de 24 horas. Además, se alertó sobre la posibilidad de descargas eléctricas y la caída de granizo, así como rachas de viento que podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora. Estos pronósticos se alinean con los patrones típicos de la temporada de lluvias en el Valle de México, donde las tormentas son frecuentes y pueden ser severas.

La SGIRPC había emitido previamente una Alerta Naranja para la GAM, indicando la posibilidad de lluvias fuertes y granizo, lo que demuestra que las autoridades estaban preparadas para un evento de esta magnitud. Otras siete alcaldías en la ciudad también estaban bajo Alerta Amarilla, lo que refleja la extensión de la inclemencia climática en la región. La población fue instada a tomar precauciones, retirando basura de las coladeras y evitando áreas propensas a inundaciones.

Este evento de granizo no es un hecho aislado, ya que la semana había estado marcada por lluvias continuas, especialmente en la zona nororiente de la capital. Días antes, la colonia Ex Ejido de San Juan de Aragón, también en la GAM, había registrado acumulaciones de hasta 47 milímetros de agua en un corto periodo. Esto pone de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante fenómenos climáticos extremos, lo que exige una reflexión sobre la resiliencia de las ciudades frente a estos desafíos.

La comunidad ahora enfrenta el desafío de la recuperación, con la esperanza de que las autoridades actúen con rapidez para restaurar los servicios y la seguridad en la zona afectada. La SGIRPC ha recomendado a los habitantes permanecer alerta ante posibles reactivaciones de precipitaciones, reafirmando la importancia de estar preparados en un contexto donde el clima puede ser impredecible y severo.