En la ciudad de Accra, capital de Ghana, la rápida expansión urbana ha superado la capacidad de construcción formal, lo que ha intensificado la crisis de vivienda y la acumulación de desechos. En respuesta a esta problemática, una empresa local ha puesto en marcha una iniciativa revolucionaria: la fabricación de ladrillos a partir de plástico reciclado y arena, con el objetivo de construir casas más accesibles y sostenibles.
Este innovador proceso implica la recolección, limpieza y fusión de residuos plásticos, los cuales se combinan con arena antes de ser moldeados en ladrillos. Con la capacidad de producir hasta 25 ladrillos por hora, cada unidad contiene aproximadamente un tercio de plástico reciclado. Esta técnica no solo reduce la dependencia del cemento, sino que también aborda dos problemas urbanos críticos relacionados con la escasez de vivienda y la gestión de residuos.
La empresa detrás del proyecto ha logrado generar empleo para más de 300 personas en la recolección y clasificación de plásticos. En zonas densamente pobladas como Nima, la producción de estos ladrillos ha mejorado la limpieza urbana y ha proporcionado incentivos económicos a los trabajadores. Además, el uso de estos ladrillos no solo permite una reducción de costos de hasta un tercio en comparación con las viviendas tradicionales, sino que también minimiza el impacto ambiental, contribuyendo a un futuro más sostenible para Accra.



