El 20 de febrero de 2026, un Airbus A320 de Latam, que transportaba a 157 pasajeros y seis miembros de tripulación, tuvo que suspender su despegue en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá. La maniobra se realizó para prevenir un choque con un helicóptero Bell 212 de la Fuerza Aérea Colombiana que cruzaba su trayectoria durante una misión de vigilancia.
Las repercusiones inmediatas del incidente incluyeron un intenso recalentamiento de los frenos, que alcanzaron hasta 925 °C, y el desinflado de las cuatro llantas principales. A pesar de la gravedad de la situación, todos los ocupantes fueron evacuados a salvo por tierra, sin reportar lesiones.
Recientemente, la Aeronáutica Civil de Colombia ha hecho público el informe final de la investigación, catalogando el suceso como un “incidente grave”. Este hallazgo ha llevado a una reevaluación de los protocolos de seguridad en la intersección de las operaciones aéreas civiles y militares. El informe detalla las credenciales de los pilotos de ambas aeronaves y destaca la falta de un sistema de seguimiento eficaz para evaluar el desempeño del personal involucrado en el control aéreo.


