La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE/OEA) ha presentado su primer informe tras las elecciones legislativas que se llevaron a cabo en Colombia el 8 de marzo de 2026. El documento resalta que, aunque el proceso electoral se desarrolló en un ambiente mayoritariamente tranquilo, se identificaron algunas inconsistencias que merecen atención.

Los observadores, un equipo compuesto por 28 personas de 15 nacionalidades diferentes, estuvieron presentes en diversas regiones del país, incluyendo Antioquia, Atlántico, Bolívar, Córdoba, Cundinamarca, Santander, Valle del Cauca y Bogotá. Su labor comenzó desde la apertura de las mesas de votación y se extendió hasta la transmisión de los resultados, incluyendo participación en los Puestos de Mando Unificado del Ministerio del Interior y en consulados colombianos en el exterior.

A pesar de que las mesas de votación contaban con el material necesario y la supervisión de personal de la Registraduría y fuerzas de seguridad, se observaron problemas en la identificación de los lugares de votación por parte de algunos electores. Además, surgieron confusiones entre los jurados sobre el procedimiento a seguir para las consultas interpartidistas y la disposición de los cubículos de votación comprometió el secreto del sufragio. Aunque la jornada fue tranquila en gran parte del país, se registraron incidentes aislados en los departamentos del Meta y Bolívar que afectaron la normalidad del proceso electoral.