Un reciente incidente en el aeropuerto El Dorado de Bogotá ha generado preocupación sobre las normas de seguridad en la principal terminal aérea de Colombia. Un helicóptero militar, que se encontraba en ruta de Bogotá a Neiva, cruzó una pista sin el debido permiso, lo que desató una alerta y llevó a la apertura de una investigación oficial.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, ha confirmado que la aeronave solo transportaba a personal militar y ha indicado que se están analizando las circunstancias precisas del suceso ocurrido el 20 de febrero. Hasta el momento, no se han hecho públicos los nombres ni los rangos de los involucrados en este incidente, mientras que fuentes militares han aclarado que no había generales a bordo.
Las autoridades están enfocadas en averiguar si el error fue atribuido a la tripulación del helicóptero o a fallas en las instrucciones proporcionadas por la torre de control. Un informe elaborado por la Aeronáutica Civil, que incluye el análisis de 64 registros de radar y 915 datos de comunicaciones, ha sido clave para reconstruir los hechos y ofrecer recomendaciones que apunten a mejorar la seguridad aérea. En medio de esta situación, se ha reportado un segundo incidente relacionado con una aeronave del Ejército, lo que ha motivado una revisión exhaustiva de los procedimientos operativos.
Mientras tanto, los militares involucrados han sido reasignados a otras funciones mientras continúan las investigaciones. La Procuraduría General de la Nación ha solicitado información detallada sobre el incidente a la Aerocivil y a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, estableciendo un plazo de 24 horas para la entrega de documentos pertinentes. La atención se centra ahora en las acciones que tomarán las autoridades para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.



