Los mercados internacionales se encuentran en un estado de alerta ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que ha generado inquietud sobre las posibles interrupciones en el suministro global de energía. Esta situación ha mantenido el precio del petróleo por encima de los u$s100 el barril para la referencia Brent. Las principales bolsas de Asia están registrando caídas, aunque Europa y los futuros de Wall Street muestran un leve repunte.

Este lunes, el crudo Brent experimentó un aumento del 0,4%, alcanzando los u$s103,50 por barril, tras cerrar la jornada del viernes por encima de los u$s100. Por otro lado, el petróleo estadounidense WTI ha experimentado una ligera caída del 0,4%, cotizando a u$s96,50. Aunque en la madrugada del lunes logró superar brevemente la barrera de los u$s100, posteriormente corrigió su tendencia.

Los precios del petróleo han aumentado más de un 40% en lo que va del mes, alcanzando niveles no vistos desde 2022. Esto se debe a los recientes ataques llevados a cabo por Estados Unidos e Israel contra Irán, que llevaron a Teherán a interrumpir el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, un punto crucial para el tráfico de energía, afectando así una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL). La Agencia Internacional de Energía ha calificado esta crisis como la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia, dado que países productores como Arabia Saudita, Irak y los Emiratos Árabes Unidos han reducido su producción desde el inicio del conflicto. Los inversores estarán atentos a la reunión de la Reserva Federal (Fed) programada para esta semana, donde se anticipa que las tasas de interés se mantendrán estables, aunque las proyecciones económicas podrían influir en el ambiente bursátil.