Un reciente estudio internacional ha arrojado resultados sorprendentes sobre la percepción de los roles de género entre los hombres de la Generación Z. Según la investigación, que abarcó a 23.000 personas en 29 países, un alarmante 31% de los encuestados jóvenes sostiene que una esposa debe obedecer a su esposo. Esta cifra contrasta notablemente con el 12% de los hombres de la generación Baby Boomer que comparten una opinión similar.

Además, el estudio revela que el 24% de los varones de la Generación Z opina que las mujeres no deberían mostrar excesiva independencia. Esta tendencia conservadora se evidencia en el doble de probabilidades que tienen los hombres jóvenes de sostener creencias tradicionales sobre la toma de decisiones en el matrimonio, en comparación con sus predecesores. Por ejemplo, solo un 13% de los Baby Boomers avaló la idea de la sumisión femenina en el hogar.

El análisis también destaca diferencias significativas entre géneros. Mientras el 18% de las mujeres de la Generación Z está de acuerdo con que la esposa debe seguir al marido, solo un 6% de las mujeres Baby Boomers coincide con esta afirmación. Los datos sugieren que, a pesar de los avances hacia la igualdad de género, persiste una visión conservadora en ciertos sectores de la población más joven, lo que invita a reflexionar sobre el camino hacia una mayor equidad en la sociedad.