En una audiencia realizada el martes 10 de marzo de 2026, la Fiscalía General de la Nación de Colombia presentó un testimonio crucial en la investigación sobre el asesinato de las hermanas Sherydan Sofía y Keyla Nicolle Hernández Noriega, ocurrido en Malambo, Atlántico. Este nuevo aporte, brindado por Miguel Caleb Velandia Mejía el 5 de marzo, arroja luz sobre la planificación y ejecución del crimen, revelando un acuerdo previo entre los responsables para eliminar a las jóvenes y evitar que hablasen sobre actividades ilícitas.
Durante su declaración, Velandia Mejía proporcionó detalles sobre cómo los individuos apodados “El Mono” y “El Tata” conspiraron para llevar a cabo el ataque. Según la Fiscalía, se especificó que “El Mono” disparó en dos ocasiones a Sherydan, causándole la muerte de manera instantánea, mientras que Taboada, conocido como El Tata, habría inmovilizado a Keyla para que luego El Mono la asesinara con un arma blanca. Este relato escalofriante pone de manifiesto la brutalidad del crimen y la premeditación que lo rodeó.
La Fiscalía también enfatizó que existió un claro pacto entre los agresores, con el objetivo de eliminar a las víctimas y así evitar que revelaran información comprometedora. La intervención de la defensora del pueblo, quien se mostró emocionalmente afectada durante la audiencia, subrayó la necesidad de que este caso no quede impune, dado el contexto de desaparición y el posterior hallazgo de los cuerpos de las menores, enterrados en una fosa en el barrio Maranatha. Las hermanas, de 14 y 17 años, habían sido vistas por última vez durante el carnaval en Barranquilla, y, tras su asesinato, los sospechosos intentaron engañar a la madre de las jóvenes haciéndose pasar por sus captores, exigiendo dinero a cambio de su liberación.



