Ignacio Buse se ha convertido en una figura clave en el tenis peruano, desafiando las expectativas desde su llegada al circuito profesional. Su ascenso ha sido tan impresionante que muchos lo consideran la nueva primera raqueta del país, un título que anteriormente pertenecía a su amigo Juan Pablo Varillas.
A pesar de la atención y los elogios que lo rodean, Buse prefiere mantener un perfil bajo. "Trato de gestionar esta situación de la mejor manera posible. Estoy muy satisfecho con mi equipo, ya que nos enfocamos en mejorar constantemente en diferentes aspectos, no solo en el físico, sino también en lo mental y en la estrategia durante los partidos", comentó el tenista.
Con la vista puesta en el Indian Wells y otros torneos desafiantes, Buse reconoce que su camino hacia la cima requiere enfrentar a rivales más experimentados. "Vienen muchas competencias nuevas para mí. Mi objetivo principal es disfrutar de cada torneo y, aunque el ranking es importante, mi enfoque está en el crecimiento personal y profesional en la cancha", concluyó. Su reciente desempeño en el Río Open, donde sorprendió a muchos al llegar a las semifinales, confirma su potencial como una de las promesas más brillantes del tenis internacional.



