El gobierno húngaro ha condicionado la devolución de activos del banco estatal ucraniano Oschadbank, que incluyen bienes valorados en decenas de millones de euros y nueve kilos de oro, al levantamiento del bloqueo petrolero en el oleoducto Druzhba. Esta decisión se produce tras la interceptación de dichos bienes en manos de siete empleados del banco mientras transitaban por territorio húngaro. Las tensiones en torno al suministro de petróleo ruso a través de este oleoducto han aumentado en las últimas semanas, particularmente tras un ataque en Leópolis que afectó su operatividad.

Péter Szijjarto, ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, ha calificado de “teatro político” la reciente decisión del presidente ucraniano Volodimir Zelenski y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de enviar una misión de la UE a Ucrania para evaluar el estado del oleoducto. A través de redes sociales, Szijjarto cuestionó la autenticidad de la iniciativa, sugiriendo que es un intento coordinado entre Kiev y Bruselas para manejar la situación, y pidió que se levante el bloqueo de inmediato.

La misión fue acordada tras la autorización de Zelenski, con el objetivo de verificar las condiciones de las instalaciones del Druzhba, crucial para el suministro de petróleo a naciones del centro de Europa como Eslovaquia y Hungría, que dependen en gran medida de este canal energético. La suspensión del flujo de petróleo se remonta a finales de enero debido a los daños ocasionados por un ataque ruso, lo que generó un parón temporal mientras se llevan a cabo las reparaciones. A su vez, Hungría ha instado a Ucrania a acelerar estas obras para restablecer el suministro lo antes posible, mientras que Ucrania justifica sus acciones como una medida para restringir la financiación del gobierno ruso, complicando aún más la situación entre ambas naciones.