El hígado, un órgano vital en el cuerpo humano, desempeña funciones críticas como la desintoxicación, la producción de bilis y la síntesis de proteínas. Sin embargo, diversas patologías pueden comprometer su funcionamiento, siendo la hepatitis, la cirrosis y el hígado graso algunas de las más comunes. Aunque todas afectan al mismo órgano, presentan diferencias significativas en cuanto a sus causas, evolución y gravedad.

La hepatitis se define como la inflamación del hígado, que puede ser provocada por virus (como los de la hepatitis A, B o C), el abuso de alcohol, la ingesta de ciertos medicamentos, la exposición a toxinas o enfermedades autoinmunes. Esta condición puede manifestarse de forma aguda, durando pocas semanas, o crónica, cuando la inflamación persiste más de seis meses. Los síntomas incluyen fatiga, fiebre, náuseas, dolor abdominal, ictericia y orina oscura. En ocasiones, especialmente en las fases iniciales, puede no haber síntomas evidentes. Si se detecta y trata de manera temprana, es posible evitar complicaciones severas, aunque la inflamación crónica puede llevar a problemas más serios.

Por otra parte, el hígado graso, conocido también como esteatosis hepática, se presenta cuando hay una acumulación excesiva de grasa en las células del hígado. Esta condición puede ser atribuida al consumo elevado de alcohol o a factores metabólicos como la obesidad, la diabetes y el sedentarismo. Generalmente, el hígado graso no provoca síntomas notables y suele ser identificado en estudios rutinarios. Si bien puede revertirse mediante cambios en la dieta y el estilo de vida, su falta de control puede dar lugar a inflamación y, eventualmente, a cirrosis. La cirrosis, que representa una fase avanzada de daño hepático, resulta de años de inflamación o agresiones al hígado, lo que provoca cicatrices que impiden su correcto funcionamiento. Las causas más comunes incluyen hepatitis crónica y el consumo prolongado de alcohol. A diferencia de las otras afecciones, la cirrosis es irreversible y puede acarrear graves complicaciones como insuficiencia hepática.