El sacerdote Juan Manuel Zavala Madrigal fue encontrado muerto en Chiapas, tras haber oficiado una misa el 8 de marzo. Desempeñaba su labor como vicario parroquial en la iglesia San Marcos Evangelista, ubicada en el municipio de Ocotepec.
Su desaparición fue reportada la misma noche del 8 de marzo, y al día siguiente se confirmó el hallazgo de su cuerpo en las cercanías del Centro Ecoturístico Laguna Verde, en Coapilla. Ante la gravedad de la situación, la Arquidiócesis de Tuxtla emitió un comunicado expresando su dolor y solidaridad con la comunidad parroquial y los familiares del sacerdote.
Las autoridades locales, junto con la Fiscalía del Ministerio Público y la Agencia de Investigación e Inteligencia Ministerial, han iniciado las pesquisas pertinentes para esclarecer las circunstancias de su deceso. El Ayuntamiento de Ocotepec también se pronunció, lamentando profundamente la pérdida del presbítero. Este triste suceso ocurre en un contexto ya complicado, dado que el año pasado se condenó a un individuo por el homicidio de otro sacerdote en la misma región, lo que evidencia la creciente preocupación por la seguridad de los religiosos en la zona.



