Haití, considerado por muchos analistas como un estado en crisis, se enfrenta a una serie de adversidades que han marcado su historia reciente. Terremotos devastadores, brotes de cólera y una violencia pandillera que asola gran parte de su capital han dejado al país en una situación precaria. A pesar de no contar con estadios adecuados para albergar partidos en casa y de haber tenido un cuerpo técnico que ha trabajado en gran medida de forma remota debido a la inseguridad, la selección nacional logró clasificar al Mundial de Norteamérica 2026. Sin embargo, la alegría de este logro se ve empañada por una difícil realidad: las restricciones migratorias impuestas por el gobierno estadounidense.

La administración actual ha implementado políticas de entrada rigurosas, afectando a numerosos haitianos que desean asistir al evento deportivo. Enfocados en la seguridad nacional y el control de fronteras, las autoridades estadounidenses han suspendido el procesamiento de nuevas visas para los ciudadanos de Haití. Como resultado, los aficionados de ‘les grenadiers’ no podrán viajar para apoyar a su equipo en las sedes norteamericanas, quedando únicamente la delegación oficial de jugadores y un pequeño grupo de diplomáticos con los visados necesarios para ingresar al país.

Esta problemática no es exclusiva de Haití, ya que otras naciones con situaciones políticas complicadas, como Irán, Senegal y Costa de Marfil, también enfrentan restricciones similares que les impedirán contar con el apoyo de sus fanáticos en las gradas. Aunque la FIFA había propuesto que Haití jugara algunos partidos de la fase de grupos en México o Canadá, donde las políticas migratorias son diferentes, las dificultades logísticas y los compromisos previos impidieron que esta solución se llevara a cabo. Así, la selección haitiana deberá enfrentar el torneo en estadios donde la ausencia de sus seguidores será notable, recordando los tiempos de su única participación en el Mundial de 1974, cuando su equipo dejó una huella imborrable en la historia del fútbol.