Un grupo de hackers vinculados a Irán habría provocado el cierre, durante cuatro días del mes pasado, de una central eléctrica del Reino Unido. La instalación afectada no fue identificada y el episodio habría involucrado a un generador de pequeña escala, sin consecuencias para el funcionamiento general del sistema eléctrico británico.

“Esta información se refiere a un incidente que ha afectado a un generador de pequeña escala y en ningún momento ha habido riesgo para el sistema eléctrico en general”, explicó un portavoz del Departamento de Seguridad Energética británico. El funcionario sostuvo además que el país cuenta con “un sistema eléctrico muy resistente” y que las autoridades trabajan junto con el sector para proteger la infraestructura y garantizar los más altos niveles de seguridad.

El Centro Nacional de Seguridad Informática británico (NCSC, por sus siglas en inglés) no habría recibido notificaciones sobre apagones. El hecho fue considerado una posible escalada de las amenazas iraníes, en respuesta a la autorización de Londres para que Estados Unidos realice operaciones “defensivas” contra Teherán desde bases militares británicas.

Desde el Partido Conservador, actualmente en la oposición, advirtieron que el episodio podría representar “un nuevo tipo de guerra” y reclamaron priorizar una energía “barata y fiable”. “El mundo se vuelve más peligroso y por eso necesitamos dar prioridad a nuestra seguridad energética”, afirmó la portavoz conservadora Claire Coutinho.