En España, 308.861 contratos firmados durante julio, el 19,4% del total, tuvieron una duración igual o inferior a siete días, según los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). A esa cifra se suman otros 82.741 contratos, equivalentes al 5,2%, que se extendieron entre siete y 15 días.

Además, en ese mes se registraron 137.051 contratos con una duración de entre 15 días y un mes, el 8,6% del total, y 273.138 que se prolongaron entre uno y tres meses, el 17,2%. En conjunto, el 33,3% de los contratos celebrados en julio tuvo una duración igual o inferior a un mes, mientras que el 50,4% no superó los tres meses.

La duración media de los contratos laborales inscriptos en los servicios públicos de empleo fue de 45,83 días en julio. Se trata de una de las cifras más bajas para ese mes en los últimos 20 años. Desde 2022, la duración promedio de los contratos de julio se mantiene alrededor de los 45 días: ese año fue de 45,85 días.

En los años previos a 2022, el indicador mostró valores más altos, con algunas excepciones. En 2019, por ejemplo, alcanzó los 47,05 días, una cifra muy cercana a la registrada este año. En detalle, la duración media de los contratos de julio no había bajado de los 53 días desde 2013. El máximo de la serie se registró en 2006, con un promedio de 73,82 días.