Los residentes del asentamiento humano Primero de Mayo, situado en Máncora, expresaron su preocupación ante la grave situación que enfrentan tras un huaico que inundó sus viviendas y las cubrió de barro. La falta de atención por parte de las autoridades ha dejado a los pobladores sin condiciones mínimas de habitabilidad, lo que agrava la crisis en la zona.
En declaraciones a un medio local, los afectados señalaron que más allá de los daños materiales, la emergencia ha provocado serios problemas de salud pública. Desde hace varios días, el sector no cuenta con servicio de agua potable, lo que complica la limpieza de los hogares y la satisfacción de necesidades básicas en medio de la catástrofe.
Los vecinos denunciaron la ausencia de apoyo gubernamental, resaltando que no ha habido visitas ni acciones coordinadas para brindar ayuda. Un habitante comentó que, a pesar de la magnitud del desastre, no han recibido la asistencia prometida por el gobernador regional, quien indicó que se habían enviado equipos a la zona. Ante esta situación, los pobladores hicieron un llamado urgente a las autoridades para que intervengan y eviten que la crisis se agrave aún más, especialmente con la posibilidad de nuevas lluvias que podrían causar más estragos.



